Árboles o arbustos, con savia resinosa (a veces cáustica); estípulas ausentes. Hojas simples o compuestas (imparipinnadas), alternas, margen entero o aserrado-dentado, en general aromáticas al ser trituradas. Inflorescencias en panículas, terminales o axilares, en ocasiones con numerosas flores. Flores unisexuales o bisexuales, actinomorfas rara vez zigomórficas; sépalos 4–5 libres o connados; pétalos 4–5; estambres (1-)5–10(-numerosos), a veces algunos estériles; gineceo 1-carpelar o sincárpico y 2-12 carpelar, ovario súpero. Fruto drupáceo, carnoso o seco, a veces con una lateral (Astronium) o unido a un hipocarpo carnoso (Anacardium); semillas 1-5 (-12).
La familia se compone de 73 gén. y alrededor de 850 spp., regiones tropicales y subtropicales, mediterráneas y templadas; 10 (9 nativos) gén. y 14 spp. (12) en CR.
Se encuentra muy aliada o relacionada con la familia Burseraceae y sus diferencias radican en caracteres técnicos (p.ej. ovario con 2 óvulos en cada lóculo vs. 1, etc.). La presencia de savia resinosa es común para ambas familias, pero la de la familia Burseraceae es más fragante y no irrita o provoca alergias.
En general se caracteriza porque la mayor parte de la planta tiende a ser aromática, con olor a mango o ciruelo; la savia resinosa de algunos géneros (Mangifera, Rhus, Toxicodendron etc.) puede llegar a ser severamente cáustica, por lo que se requiere manejarlos con mucha precaución. Varias especies son reconocidas como plantas frutales de gran importancia, como: Mangifera indica, Anacardium occidentale, Spondias dulcis etc. Otras con usos ornamentales (p.ej. Schinus molle). |